La Templanza
Derecha
Llega una pausa: silenciosa, sanadora, necesaria. Todo lo vivido y acumulado se mezcla ahora y pasa a formar parte de ti, como el agua que se vierte de una copa a otra. No te apresures: en esta parada sucede lo más importante. La medida es ahora tu fuerza.
Invertida
No hay pausa. Sigues corriendo sin permitirte parar y entender lo que ya ha pasado. La experiencia se acumula, pero no se asienta dentro, y eso pesa. Detente aunque sea un instante: la comprensión llegará en el silencio.