El Carro
Derecha
Tomas el timón en tus manos. En lugar de dejarte llevar por la corriente, eliges tu propia dirección y avanzas hacia tus logros. Es la carta del movimiento con propósito, de la voluntad que lleva hacia delante. El camino está abierto, y es tuyo.
Invertida
El carro corre, pero las riendas se te han caído de las manos. Hay movimiento, pero no hacia donde toca; hay mucha fuerza, pero sin control. Antes de seguir adelante, detente y comprueba hacia dónde te llevan en realidad los caballos.